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Cómo influye el entorno en la actividad física infantil

La actividad física (AF) aporta beneficios para la salud de niños, niñas y adolescentes, pero la mayoría de los jóvenes sigue sin alcanzar los niveles recomendados. Además de los factores individuales, las características del barrio y los recursos socioeconómicos pueden estar relacionados con las oportunidades para caminar, jugar al aire libre y practicar deporte.

Para estudiar esta relación, una investigación publicada en 2024 analizó datos del estudio PASOS (Physical Activity, Sedentarism, and Obesity in Spanish Youth), una iniciativa de la Gasol Foundation centrada en los estilos de vida y la salud de la población infantil y adolescente en España. El objetivo era conocer cómo se relacionaban la caminabilidad del entorno — es decir, las facilidades que ofrece para desplazarse a pie — y el nivel socioeconómico con distintas formas de AF.

Puedes conocer más sobre esta iniciativa en su web: https://gasolfoundation.org/es/

Cómo se realizó el estudio

La investigación incluyó a 4.092 participantes de entre 8 y 16 años procedentes de 245 centros educativos y 121 localidades de las 17 comunidades autónomas españolas.

Los investigadores analizaron dos características del entorno. Por un lado, la facilidad para desplazarse a pie, medida mediante el índice Walk Score, que permite evaluar las condiciones del barrio para realizar desplazamientos caminando. Por otro, estudiaron el nivel socioeconómico utilizando los ingresos del hogar como indicador.

La AF se evaluó mediante un cuestionario validado de siete preguntas cumplimentado por los propios participantes. Además, en una submuestra del 10 % se utilizaron acelerómetros para medirla de forma objetiva.

Qué relación existe entre la caminabilidad y la actividad física

Los resultados mostraron que los jóvenes de barrios que facilitaban más los desplazamientos a pie declaraban caminar más tiempo al día que quienes vivían en zonas menos favorables: 51,4 frente a 48,8 minutos diarios, respectivamente. Esta relación se observó con independencia del nivel socioeconómico.

Las diferencias también aparecieron al analizar el juego al aire libre. El menor tiempo medio dedicado a esta actividad se registró entre los participantes de barrios con un nivel socioeconómico bajo y pocas facilidades para caminar, con 44,3 minutos diarios. En los otros tres grupos de barrios analizados, el promedio fue de 47,9 minutos.

Estos resultados muestran que tanto las características del entorno como la situación socioeconómica pueden estar relacionadas con las oportunidades de realizar AF. No obstante, el estudio analiza asociaciones y no permite afirmar que las condiciones del barrio sean, por sí solas, la causa de las diferencias observadas.

Las desigualdades socioeconómicas también importan

El nivel socioeconómico del entorno se relacionó con la participación en deportes de equipo durante los fines de semana, que era mayor en las zonas con un nivel socioeconómico alto. Los investigadores también observaron diferencias al analizar determinados grupos de edad y tipos de municipio.

El análisis por zonas urbanas y rurales permitió identificar otros patrones. Entre los niños y niñas de zonas urbanas, vivir en barrios más favorables para caminar se relacionó con más tiempo dedicado a esta actividad. En el caso de los adolescentes de zonas rurales, la participación en deportes de equipo e individuales durante los fines de semana era mayor en las áreas con un nivel socioeconómico alto.

En conjunto, los resultados indican que las diferencias no se manifiestan de la misma manera en todas las actividades ni en todos los entornos.

Mejorar los barrios para favorecer la actividad física

Los autores destacan la importancia de tener en cuenta las condiciones del entorno al diseñar políticas e intervenciones para promover estilos de vida activos durante la infancia y la adolescencia. Facilitar los desplazamientos a pie podría ser una estrategia útil en barrios con distintos niveles socioeconómicos, especialmente en las zonas urbanas desfavorecidas.

Asimismo, señalan que los entornos con mayores recursos económicos pueden ofrecer mejores instalaciones deportivas y más actividades organizadas. Por ello, las medidas de promoción de la AF deberían considerar tanto el diseño urbano como las desigualdades en el acceso a oportunidades deportivas.

Referencia

Aznar, S., Jimenez-Zazo, F., Romero-Blanco, C., Gómez, S. F., Homs, C., Wärnberg, J., Medrano, M., Cadenas-Sanchez, C., Labayen, I., González-Gross, M., Gusi, N., & Marín-Cascales, E. (2024). Walkability and socio-economic status in relation to walking, playing and sports practice in a representative Spanish sample of youth: The PASOS study. PLOS ONE, 19(3), e0296816. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0296816