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Cómo se puede medir la fluidez en parkour

La fluidez es uno de los aspectos que caracterizan una buena ejecución en parkour.
Encadenar movimientos de manera coordinada, sin interrupciones innecesarias y adaptándose a las características del recorrido forma parte de la propia lógica de esta disciplina. Sin embargo, valorarla suele depender de la observación y de la experiencia de quien analiza el movimiento.

Un estudio publicado en el Journal of Human Kinetics plantea una posibilidad diferente: utilizar tecnología para obtener una medida objetiva de cómo se mueve un practicante de PK.
Los investigadores analizaron las diferencias entre atletas principiantes y avanzados mediante una combinación de vídeo y una unidad de medición inercial.

¿Qué significa tener un movimiento fluido?

En el estudio, la fluidez se analiza a partir de dos componentes: suavidad y vacilación.
La primera está relacionada con la forma en que cambia el movimiento, mientras que la segunda permite observar las interrupciones o reducciones de velocidad que aparecen durante una ejecución.

Esta cuestión resulta especialmente interesante en PK porque sus movimientos son complejos, rápidos y no cíclicos. A diferencia de deportes en los que el rendimiento puede valorarse principalmente mediante un tiempo, una distancia o una puntuación, en PK la calidad de la ejecución también depende de cómo se conectan los diferentes movimientos.

Un recorrido con tres movimientos

En el estudio participaron 17 practicantes de PK, ocho principiantes y nueve avanzados.
Los principiantes contaban con entre 1,5 y 5 años de experiencia, mientras que los avanzados tenían al menos cinco años de práctica.

Los investigadores diseñaron un recorrido compuesto por tres movimientos: step vault, monkey vault y wall run.

Fuente: Feletti et al. (2023), Journal of Human Kinetics, 89, 5–18. https://doi.org/10.5114/jhk/166581
Fuente: Feletti et al. (2023). https://doi.org/10.5114/jhk/166581

Cada participante realizó el recorrido tres veces consecutivas.

Durante las pruebas llevaban en la parte posterior de la pelvis una unidad de medición inercial, capaz de registrar información sobre la orientación y aceleración del cuerpo. Además, dos cámaras grababan la ejecución desde diferentes posiciones. El vídeo servía como referencia para interpretar los datos registrados por el sensor.

¿Qué diferencias encontraron?

Los resultados mostraron diferencias entre ambos grupos. Los practicantes avanzados presentaron un menor número de inflexiones en el registro del movimiento, lo que los autores relacionaron con una mayor suavidad. Esta diferencia fue especialmente clara durante el wall run.

El estudio también encontró diferencias en la ejecución de los movimientos y en el número de apoyos sobre el suelo. En concreto, los tiempos de ejecución fueron diferentes entre principiantes y avanzados en el monkey vault y el wall run.

La vacilación mostró otro patrón interesante. La diferencia entre los dos grupos fue estadísticamente significativa en el monkey vault, considerado el movimiento más complejo de los tres. Los practicantes avanzados mostraron menores valores de vacilación al enlazar los movimientos previos con el salto, mientras que los principiantes presentaron mayores caídas de velocidad.

¿Puede esta tecnología ayudar a entrenar?

Una de las principales aportaciones del estudio está precisamente en esta posibilidad. Los autores consideran que la combinación de vídeo y una unidad de medición inercial puede proporcionar una forma sencilla y directa de estimar la fluidez en los movimientos complejos de esta disciplina.

Contar con esta información podría ayudar a identificar las fases en las que hay más dificultades y orientar el entrenamiento hacia ellas. También podría utilizarse para simplificar o dividir determinadas tareas, diseñar situaciones específicas de práctica o adaptar las exigencias del movimiento a las características de cada deportista.

Una herramienta todavía en desarrollo

Los resultados son prometedores, pero los propios autores señalan algunas limitaciones. La investigación contó únicamente con 17 participantes y tres repeticiones del recorrido. Además, la posición del sensor en la pelvis es una aproximación al centro de masas del cuerpo, especialmente cuando se realizan movimientos tridimensionales y en un espacio amplio.

Por ello, es necesario realizar nuevos estudios con más participantes y protocolos más estandarizados. También proponen comparar los resultados obtenidos mediante este sistema con los de sistemas optoelectrónicos utilizados en laboratorio.

Conclusión

El estudio muestra que la fluidez del movimiento en parkour puede analizarse mediante tecnología y no únicamente a través de la observación. La combinación de vídeo y sensores inerciales permitió detectar diferencias entre practicantes principiantes y avanzados, especialmente en movimientos que exigían una mayor complejidad y conexión entre acciones.

Referencia

Feletti, F., Bracco, C., Takeko Molisso, M., Bova, L., & Aliverti, A. (2023). Analysis of Fluency of Movement in Parkour Using a Video and Inertial Measurement Unit Technology. Journal of Human Kinetics, 89, 5-18. https://doi.org/10.5114/jhk/166581