Un estudio investigó si las habilidades y la motivación adquiridas en un módulo/unidad didáctica de parkour (PK) en Educación Física se trasladaban al recreo, y cómo diferentes formas de organizar ese recreo influían en la participación y la actividad física.
Diseño del estudio
Participaron 281 niños y niñas de 8 a 10 años, agrupados en 14 clases de primaria, junto con 16 docentes de Educación Física. Todos realizaron una unidad de 6 sesiones de parkour.
Cada dos clases, el alumnado podía participar de forma voluntaria en los recreos haciendo PK durante 20 minutos, con un circuito de obstáculos idéntico al de las sesiones de EF.
Las clases se asignaron aleatoriamente a dos condiciones:
- Recreo supervisado: el profesorado velaba por la seguridad mientras los niños jugaban libremente.
- Recreo organizado: además de supervisar, el profesorado proponía tareas e instrucciones específicas de PK.
La participación y los niveles de actividad física de moderada a vigorosa (AFMV) se midieron mediante observación sistemática.
Principales hallazgos
El tipo de recreo influyó en el comportamiento del alumnado:
Mayor participación. El 60% del alumnado asistió a las tres sesiones en el recreo organizado, frente al 43% del recreo supervisado.
Más actividad física. Durante los recreos organizados:
- Fueron menos sedentarios (24% vs. 30%).
- Alcanzaron más actividad física de moderada a vigorosa (76% vs. 70%).
Más tiempo haciendo parkour. Tanto quienes tenían menor habilidad como quienes tenían mayor competencia dedicaron más AFMV específicamente al PK en el recreo organizado:
- Niños con menor habilidad: 36% vs. 24%.
- Niños con mayor habilidad: 33% vs. 26%.
¿Qué nos dice este estudio?
Muestra que el interés por el PK sí se generaliza del aula al recreo, especialmente cuando el espacio está organizado con propuestas guiadas, no solo supervisado. Esto aumenta la participación voluntaria y mejora los niveles de actividad física, beneficiando tanto a alumnado con baja como con alta competencia.
Al interpretar estos resultados, es importante tener en cuenta algunas limitaciones:
– Al tratarse de un estudio transversal, los hallazgos no pueden generalizarse fácilmente; se necesitan estudios longitudinales para confirmar los efectos a largo plazo.
– No se midieron de forma objetiva ni la habilidad motriz ni los niveles de actividad física, lo que podría afectar la precisión de los resultados.
– Algunos efectos observados podrían deberse al factor novedad, ya que los niños podrían mostrar mejor rendimiento simplemente por experimentar una actividad nueva.
Fuente
Coolkens, R., Ward, P., Seghers, J., & Iserbyt, P. (2018). Effects of Generalization of Engagement in Parkour from Physical Education to Recess on Physical Activity. Research Quarterly for Exercise and Sport, 89(4), 429–439. https://doi.org/10.1080/02701367.2018.1521912